lunes, 20 de marzo de 2017

Cómo forrar una caja de cartón para la costura.



Hola!!
Después del post para el reto de la escayola que tuvimos hace dos semanas, me quedé con la curiosidad por saber algo más sobre este material (y con el paquete de escayola casi entero jajaja). Por eso el trabajo que tenía pensado, que era hacer una caja para los bártulos de la costura, lo empecé a hacer con escayola y... fue un fracaso. Ahora os cuento por qué.

Quienes me seguís de forma habitual quizás recordéis este archivador de biblioteca que restauré y pinté hace tiempo. Tiene cajones de distintos tamaños que he ido utilizando para pinturas, velas, etc. Quería utilizar uno de los cajones grandes para la costura, pero con el cesto que tengo se desaprovecha el espacio, por eso necesitaba algo un poco más grande y que viniera a la medida del cajón.

Con retales de cartones de distinto grosor confeccioné una caja con las medidas adecuadas y una pieza para colocar en el medio y que sirviera de asa.





Imitando la forma de poner las escayolas que tienen los traumas cuando se nos rompe un hueso, fui poniendo alrededor de la caja tiras de papel de periódico empapadas en escayola muy diluída. Pensé que al secarse y endurecer quedaría como las escayolas de los brazos, dura y resistente.


Pero no fue así. ¡¡Con el guarreo que monté en la cocina!!. Al secar, la escayola se desprendía en láminas muy finas de las hojas de papel, éstas se desprendían de los cartones y éstos quedaron curvados por la humedad. Un desaguisado pero de los grandes.

Asi es que a empezar de nuevo. Esta vez me traje de la oficina una caja vacía de sobres, que era de la medida adecuada. Y la reforcé con tiras de papel pero empapadas en cola blanca diluída. Al secar quedaba como yo había imaginado desde el principio: mucho más duro y rígido. 




Las esquinas las reforcé con cinta de carrocero.

La idea era entelarla entera, para participar de nuevo en el reto de Anna. Esta vez fue Coral, del blog El rincón de Coral, la ganadora del mes anterior y, por tanto, a la que correspondía elegir el tema del mes siguiente. Eligió "DIY con telas" y como la costura no es una habilidad que tengo pues así me ahorraba la aguja y la sustituía por el pegamento.

Para ello eché mano de un montón de retales que me dio mi madre hace tiempo, restos de tapicería. Son telas muy bonitas, aunque al ser muestrarios todas tienen tamaños diferentes y, además, hay que quitarles los adhesivos que traen con la composición y demás, que viene pegado a conciencia.



Seleccioné los trozos lisos de distintos tonos y un retal con un estampado vintage que conservo de la primera Diy Show a la que fui en Madrid, hace ya un par de años.

Las telas las sumergí en alkyl diluído para endurecerlas, como os expliqué en este tutorial. Y fue curioso, porque algunas piezas debían corresponder a telas antimanchas o algo así y me costó un montón que empaparan, era como si les resbalase el agua sin mojarlas. Éste es el enésimo guarreo que organicé en la cocina, ¡¡qué ganas de buen tiempo para poder hacer todo esto en la terraza!!.



Puse la tela bonita por fuera y los retales, formando un puzle, en el fondo. Los lados los forré con otro retal al que tuve que coser la puntilla que veis en las fotos (y eso que me había propuesto participar en el reto sin coger una aguja jaja).


(El fondo todavía con el alkyl sin secar)
De la primera intentona sólo rescaté la pieza central, que hará de asa, y la forré también con la tela estampada.

Queda bonita la combinación de tantas telas diferentes.



Al asa de la pieza central le puse un cordón de algodón blanco para proteger la zona que se ensuciará antes. Así con sustituir el cordón será suficiente y no habrá que sustituir la tela.

Y ahora os muestro cómo queda en el cajón. Además de tener mucha más capacidad que el cesto, en el que las tijeras por ejemplo siempre andaban caídas. Aquí caben perfectamente en uno de los laterales. Como todavía me ha sobrado tela igual hago otra división para el espacio de los hilos.


Ya sólo quedaba poner el letrerito de Costura en su sitio:


Pues me voy corriendo al blog De todo un poco para compartir el post. Esta semana las propuestas de costura serán increíbles, así es que no os lo perdáis.

Besos.




sábado, 18 de marzo de 2017

El nombre de tu bebé en cubos de madera.



Hola!!

Los trabajos que os enseño hoy ha sido para dos bebés de dos compañeras de trabajo, un niño y una niña. Hace ya tanto tiempo que mis hijos fueron bebés... pero cada vez que tengo uno cerca siento esa ternura infinita que la naturaleza nos ha dado para cuidar y proteger a estas minipersonas.

Los cubos son de madera de pino y vienen sin tratar. En principio los azules, que fueron los primeros que hice, los teñí con tinte Promade al agua color avellana, de Leroy Merlin. Pero una vez pintados no me gustaba el efecto de la madera, quedaba un tono amarillento que no cuadraba bien con los tonos azules. Así es que les quité todo el tinte que pude y volví a pintarlos, pensando que igual tenía que repetir con tacos nuevos, porque aún se notaba por algunas zonas. Pero ese efecto sí me parecía que quedaba bien, así es que seguí adelante.


Los cubos rosa, en cambio, los dejé tal cual, sin oscurecer. Apliqué tapaporos después de lijar bien y pinté en tonos rosa y malva.


Para estarcir las letras compré una plantilla que tenía el alto de letra adecuado, pero el tipo de letra utilizado era muy estrecho y no “llenaba” la cara del cubo. Así es que decidí hacer mis propias letras, a la antigua usanza, con cúter y muchísima paciencia. El problema, claro, es que estas plantillas sólo nos sirven una o dos veces antes de curvarse, a diferencia de las que tenemos en tienda que se pueden usar muchísimas veces sin deteriorarse.


Una vez acabados apliqué dos manos de barniz acrílico, igual que las pinturas. No son juguetes, como ya les advertí a las mamás, pero si se ponen de adorno en la habitación de los niños es inevitable que en algún momento se los puedan llevar a la boca, así es que todos los productos utilizados son con base de agua.




Les hice unas cajitas de cartón (medias cajas, en realidad) para presentarlos



Los envolví en celofán y así quedaron, me parece un regalo precioso para un recién nacido o para un bebé un poquito mayor.



A las mamás le han gustado tanto como a mí; una incluso me ha enviado fotos para que vea cómo queda una vez colocado en la cómoda de la habitación de Emma.



Los he puesto en la tienda de Artesanum pero, lógicamente, se hacen personalizados con el nombre y la gama de colores que os gusten. Si tienes que hacer un regalo o simplemente te gustan para la habitación de tu hijo, me envias un e-mail y te hago un presupuesto ajutado a tu necesidad.



Con este post participo en los findes frugales de Marcela, que hace mucho tiempo que no me paso por allí. Veniros conmigo, a ver qué propuestas tenemos hoy.

Besos.


lunes, 20 de febrero de 2017

Cómo hacer un molde de silicona casero. Reto aprendiendo de todo un poco.




Hola!!

Hoy os vengo a enseñar una restauración distinta de las que he hecho anteriormente. La verdad es que no entraba en mis planes, para nada, arreglar este portafotos, pero el reto en el que voy a participar ha sido lo que me ha empujado a ello. Y la verdad es que estoy muy satisfecha con el resultado.

Estos marcos los compré hace más de 15 años, cuando abrieron la primera tienda de Casa en mi ciudad. Y puse en cada uno de ellos una foto de mis hijos, tal y como eran en aquel momento (¡¡cómo han cambiado!!).



Pero al poco tiempo de tenerlos el marco ovalado se cayó y se rompió el lazo que lo adornaba. Varias veces he pegado el trocito de lazo, pero el marco es muy inestable y se cae una y otra vez. Al final he perdido el trozo de lazo y así lleva un montón de tiempo.


El reto al que me refería es el que organiza mensualmente Anna Llansa en su blog De todo un poco y entre las normas que tiene establecidas está que la ganadora del reto mensual elegirá el tema del mes siguiente. El reto del mes de enero lo ganó Isabel, del blog Isabel Vintage y el tema elegido para febrero fue...¡¡escayola!!. Más de una nos quedamos a cuadros con este tema, sobre todo porque Isabel domina la madera como nadie, pero bueno, ahí estaba y había que echarle imaginación a la cosa.

Y así fue como surgió la idea de reconstruir el portafotos, hacer de nuevo el trocito de lazo que faltaba e intentar unirlo de manera que no volviera a romperse.

Para esta tarea hice primero un molde de silicona, utilizando el lazo de uno de los otros marcos que estaba completo. Estos son los materiales que utilicé:



y éste es el proceso, os lo explico con el siguiente vídeo:

video

Una vez tuve el molde hice la pasta con la escayola, siguiendo las instrucciones del paquete. Después rebajé la pasta con más agua, para que quedase como una crema y se metiese por todos los recovecos del molde. Como salió mucha cantidad decidí utilizar también estos moldes, que son de repostería.


Llené todos los moldes (la primera vez que lo hice, a la que corresponden estas fotografías, no los llené: los rebosé jaja; luego entendí que era mejor quedar el llenado al nivel de cada figura).
La dejé secar varios días, porque con la humedad que tenemos en este tiempo no me fiaba. Y los empecé a desmoldar con miedo, pero sí, estaban totalmente secos.







Ahora venía la parte más delicada, que era recortar todos los sobrantes para quedar únicamente el trocito que faltaba en el lazo. Con cuidado y paciencia fui quitando con cúter, lima, lija... y muchísima dentera, porque no os lo he dicho, pero la escayola, el yeso, la tiza, todos esos materiales me producen un escalofrío tremendo al manipularlos. Por eso puse el grito en el cielo cuando vi la propuesta de Isabel jaja.

Fui muy ilusa al pensar que con una sola reproducción del lazo iba a ser capaz de recortar el trozo que faltaba. ¡¡Hasta cinco tuve que hacer!!. Se partían con muchísima facilidad, a veces cuando ya casi lo tenía acabado, lo que me puso absolutamente de los nervios en varias ocasiones. Al final opté por hacer una plantilla en cartón e ir pegando en ella los trozos de las distintas réplicas, hasta conseguir un conjunto bastante aceptable:




Cuando estuvo bien seca y fijada la pinté en color blanco y le apliqué una pátina que hice con óleo tierra sombra, que tiene un ligero tono verdoso, igual que el resto del marco.



Estuve tentada de poner fotos actualizadas de mis hijos, pero me parece que a estos marcos tan pequeños y con ese toque tan romántico le quedan mejor las fotos antiguas, con sus carinas de niños. Así es que así se van a quedar.


Espero que os guste y que se haya entendido todo el proceso. Ahora ya vemos que no es tan complicado hacer una pequeña reconstrucción, sólo es cuestión de tiempo y paciencia.

El resto de las figuras que hice en los moldes las iré utilizando para decorar otros trabajos, que os iré enseñando.


Me voy pitando al blog de Anna para ver el resto de los post que participan. El tema es tan original que no me imagino qué habrá ideado cada una para resolverlo. ¿Venís?.

Besos.